Para celebrar el 75 Aniversario de Viña Zagra, desarrollamos una edición especial de packaging que rinde tributo a la trayectoria y el legado de la bodega. Partiendo de las bases de su manual corporativo, que apuesta por el uso de tipografías con serifa para aportar distinción en titulares, diseñamos una etiqueta donde el componente numérico adquiere un protagonismo artístico y solemne.
La arquitectura del diseño mantiene la limpieza visual característica de la marca, utilizando la versión vertical del logotipo para optimizar el espacio y jerarquizar la efeméride. Se ha prestado especial atención a los acabados técnicos y a la elección del soporte, buscando un equilibrio entre la nostalgia de los 75 años de historia y la modernidad que proyectan sus tipografías de palo seco en la información técnica. El resultado es una botella de coleccionista que no solo viste un vino de alta gama, sino que comunica el orgullo de una marca consolidada que mira al futuro con la solvencia de su pasado.