Para este proyecto de alimentación, desarrollamos un sistema de packaging que busca destacar en el lineal a través de la sencillez y la transparencia. El diseño se aleja de composiciones saturadas para centrarse en una arquitectura visual limpia, donde la tipografía y el color actúan como guías para el consumidor, comunicando de forma inmediata la variedad y los beneficios nutricionales del producto.
La propuesta gráfica utiliza una paleta cromática vibrante pero equilibrada, inspirada en las materias primas, y un juego de texturas que refuerza la percepción de un producto natural y artesano. Se ha prestado especial atención a la jerarquía de la información, asegurando que los sellos de calidad y el origen sean fácilmente identificables. El resultado es un packaging funcional y atractivo que logra humanizar la marca, estableciendo un vínculo de confianza y cercanía con un consumidor que valora la honestidad en lo que come.