Para Luz Verde, desarrollamos una identidad visual que nace de la tierra para comunicar un mensaje de sostenibilidad y profesionalidad. El proyecto se centró en la creación de una marca donde el color verde, en sus matices más naturales y profundos, actúa como hilo conductor, evocando crecimiento, vida y cuidado ambiental. La tipografía elegida combina la amabilidad de las formas curvas con la solidez de una estructura moderna, transmitiendo una imagen de confianza y cercanía.
La arquitectura gráfica de Luz Verde huye de lo artificioso para abrazar un minimalismo orgánico. Desde la papelería corporativa hasta las aplicaciones en uniformidad y flota, cada elemento ha sido diseñado para integrarse visualmente en entornos naturales y urbanos de forma armónica. El resultado es una identidad coherente y potente que posiciona a la firma como un referente en el respeto por el paisaje, logrando que su imagen sea el reflejo fiel de su filosofía: un equilibrio perfecto entre la intervención humana y la preservación del ecosistema.