Para Viña Zagra, desarrollamos una identidad corporativa integral diseñada para perdurar y adaptarse a diversos soportes. El proyecto se centró en la creación de un sistema visual sólido donde conviven una versión horizontal y vertical de la marca, garantizando una legibilidad óptima tanto en aplicaciones digitales como en soportes físicos de packaging. El símbolo, de trazo geométrico y depurado, funciona como el eje central de la identidad, proyectando una imagen de confianza y calidad artesanal.
La arquitectura de la marca se define mediante una cuidada selección tipográfica que busca el contraste armónico: el uso de fuentes con serifa para titulares, que aportan elegancia y tradición, frente a tipografías de palo seco, limpias y finas para textos corridos, que aseguran modernidad y claridad. Este ecosistema gráfico, recogido en un manual de normas corporativas, permite que Viña Zagra comunique su esencia de forma coherente, posicionándose como una marca con raíces pero con una estética plenamente contemporánea y funcional.